El técnico resta importancia a los debates sobre favoritismos externos o críticas tácticas, enfatizando que el verdadero quiebre grupal ocurrió al consolidar la lista de convocados basada en la confianza mutua y el sacrificio colectivo por encima del estado físico individual.
Para Scaloni, el fútbol trasciende el resultado final, pues lo fundamental es la entrega absoluta y la capacidad de afrontar las dificultades con valentía, independientemente de si se alcanza el éxito o el fracaso.
Finalmente, el entrenador proyecta la final contra España con un profundo respeto profesional hacia su colega Luis de la Fuente, reafirmando que el orgullo del equipo reside en haber dado el máximo esfuerzo en cada minuto de juego.
Soy un agradecido a los jugadores. Sin ellos sería imposible". "Una mención especial para aquellos que no juegan y apoyan desde afuera. Es un grupo increíble".
"Los que hoy entraron desde el banco fueron fundamentales". "En el fútbol como en la vida, hay que dejar todo hasta el final".
"Este equipo juega mejor cuando está en dificultad". "Si no entraba, perdíamos 1-0 con siete situaciones de gol. Buscamos hasta el final". "Pensamos que el partido con Egipto era lo máximo, y esto lo superó".
"Estos son los únicos momentos de felicidad plena que tenemos. Mañana arranca otra vez la acidez".
"A estos jugadores no les pesa la responsabilidad".
"No somos exitosos por si ganamos o no. Lo más importante es como afrontamos las situaciones". "Ojalá que la gente piense algo bueno de mí, pero sinceramente no me preocupa. No me mueve eso".




